
Emprendedores se reunieron para charlar con la comunidad autónoma sobre sus experiencias
Como parte del ciclo de conferencias “Vive la Innovación”, de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), emprendedores se reunieron para charlar con la comunidad autónoma sobre la innovación disruptiva.
En “Panel Disruptive Startups”, participaron la Lic. Tania Nuñez del startup, Neuspot; Cristóbal Fonseca, de Microendo; Néstor Alderete de Neural Works; y Gustavo García, de Skye Group; quienes hablaron sobre las dificultades que debieron superar para fundar sus empresas e ideas de negocio, el mantenerlas a flote y seguir adelante, entre éstas, el dar la “patada inicial”.
La patada inicial, consistió en que ellos, debían ser disruptivos y enfrentar sus miedos para iniciar su viaje emprendedor.
La innovación disruptiva, dijeron, es aquella que rompe los parámetros establecidos con ideas nuevas o diferentes sobre productos, conceptos o servicios que ya existen, al agregarles un valor nuevo, función o manera de desarrollarse para hacerlas atractivas a un mercado cada vez más exigente.
Los participantes mencionaron que uno de los mayores retos es el tiempo que debe dedicar todo emprendedor a su negocio o idea y el sacrificio de ciertas comodidades, como la convivencia con la familia, amigos y tiempo de ocio.
Agregaron que uno de los maestros o aliados en su camino han sido el equivocarse, aprender y seguir adelante.
En el evento, invitaron a los asistentes a intentar emprender y señalaron que la UAG, a través de sus programas de emprendimiento, como los de la Incubadora de Negocios y el Departamento de Innovación, han potenciados cientos de proyectos de emprendimiento.
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El equipo de la UAG destacó con una propuesta sensible sobre la infancia y el hogar, y consolidan su proyección profesional.


Aquí contestamos todas las dudas que tengas de esta increíble carrera.


La institución abrió sus puertas para que los jóvenes y familias conozcan más de la oferta educativa de la Primera Universidad Privada de México.


Porque al final, la UAG no solo forma profesionistas, también crea vínculos que se siguen cultivando, incluso años después, alrededor de una buena charla y una copa de vino.