
Este distintivo se entrega a los egresados que han destacado por su trayectoria profesional.
Carolina Huerta obtuvo el primer lugar en el concurso.
La Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) organizó un concurso dirigido a estudiantes universitarios, enfocado en el diseño de una caja o estuche de presentación para el galardón institucional “Lic. Antonio Leaño Álvarez del Castillo”, reconocimiento que distingue a egresados que se han destacado por su trayectoria y aportaciones en diversos ámbitos de la sociedad.
El objetivo de esta convocatoria fue impulsar el talento creativo de los alumnos, invitándolos a desarrollar una propuesta que integrara funcionalidad, estética y simbolismo, reflejando los valores de excelencia, innovación y compromiso que caracterizan a la UAG.
Este proyecto es un ejemplo del vínculo permanente entre la academia y la comunidad de egresados, promoviendo la colaboración y el aprendizaje conjunto que fortalecen la identidad universitaria.
La ceremonia de entrega de reconocimientos y premiación se llevó a cabo el miércoles 22 de octubre en la Oficina de Egresados, con la presencia de las siguientes autoridades universitarias:
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En esta edición, los ganadores fueron:
La Universidad felicita a los ganadores y agradece la entusiasta participación de todos los estudiantes que formaron parte de este ejercicio de creatividad y vinculación.
Asimismo, invita a la comunidad universitaria y de egresados a participar en futuras actividades y proyectos, que fomenten el intercambio de ideas, la innovación y el orgullo de pertenecer a la familia UAG.
Sergio plata obtuvo el segundo lugar.
Galería de fotos


El equipo de la UAG destacó con una propuesta sensible sobre la infancia y el hogar, y consolidan su proyección profesional.


Aquí contestamos todas las dudas que tengas de esta increíble carrera.


La institución abrió sus puertas para que los jóvenes y familias conozcan más de la oferta educativa de la Primera Universidad Privada de México.


Porque al final, la UAG no solo forma profesionistas, también crea vínculos que se siguen cultivando, incluso años después, alrededor de una buena charla y una copa de vino.